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Personal

Una crónica de princesas que tienes que leer

1 Feb , 2018  

¡Hola, bebés llenos de luz! ¿Cómo están? Espero que mejor que bien. Bueno, antes de empezar, quiero agradecer a todos esos pares de ojos -ojitos preciosos- que leen lo que escribo regularmente, y también darle la bienvenida a todas esas personas que llegan por primera vez, le prometo que no se aburrirán, ni se arrepentirán.

 

Hace poco mi prima me presto un libro, a pesar de que no es la lectura que habitualmente consumo, ya que es juvenil, lo leí y debo decir que me encanto. Pero, fue terrible mi sorpresa al comprender que estaba leyendo la segunda parte de una saga. Así que, en cuanto terminé corrí a El Sótano a comprar la primera parte.

 

La saga de la que les hablo es Crónicas Lunares de Marissa Meyer, y trata nada más, ni nada menos que de las princesas y personajes de cuentos clásicos, como la Cenicienta, Caperucita Roja, Rapunzel y Blancanieves. Sin embargo, no son los cuentos clásicos, en los que hay una doncella en peligro, un héroe que la salve y una pistas de cristal iluminadas, en la que los protagonistas terminan bailando.

 

Se trata de una historia de ciencia ficción, en donde las princesas son personajes valientes y con defectos. La autora sitúa la narración en un futuro, después de la cuarta guerra mundial, tiempo en el que ya hay habitantes en la luna. El personaje principal es Cinder -basado en Cenicienta- que es un ciborg, que proviene de la luna -aunque eso ella no lo sabe- y pasa por montones de dificultades. No obstante, el principal problema que ella enfrenta es quedarse y aceptar quien es, en vez de huir y esconderse.

 

Estos libros son perfectos para cualquier fanático de las princesas, que se quedó con ganas de más y con el tiempo quisieron una historia más “real”, menos romántica, en donde la mujer sólo queda como un personaje. En Crónicas Lunares, hay amor y hay princesas, pero ellas saben luchar y defenderse.

 

Por supuesto también hay bailes imperiales, con pistas de baile mágicas -como las que se encuentran en la vida real con Acustic Sound– y un motón de amor. Pero para que noten la diferencia, déjenme contarles que el Príncipe Azul encarceló a Cenicienta y no la beso.

 

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¡Hasta la próxima!

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