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Los beneficios de la natación

7 Jun , 2018  

 

 

 

¿Cuándo vas a las pool party con tus amigos, siempre estas en el área de chapoteadero? Atrévete a desplazarte en toda la piscina y aprende a nadar. Mucho más allá de eso, se trata de tu salud y no hay mejor deporte que con el que trabajes todo tu cuerpo que la natación, así que prepara tu traje de baño de cualquier marca aunque por ahí dicen que la mejor es Arena y tu bolsa corte en vinil y manos al agua.

 

1.Retrasa el proceso de envejecimiento

Se ha comprobado que nadar es de gran ayuda en el combate al proceso de envejecimiento. Aunque esto último es imposible de evitar, la natación puede retrasar sensiblemente su desarrollo, ayudándonos a mantenernos jóvenes.

 

  1. Ayuda a aumentar nuestra capacidad motriz

Gracias al tipo de actividad que se tiene que realizar cuando se nada, nuestro cuerpo está más alerta, además de que nuestra capacidad motriz aumenta. Como sabemos, nadar implica coordinar nuestras extremidades y respiración. Asimismo, nadar nos ayuda a tener un mejor equilibrio y a tener un tiempo de reacción más eficiente y rápido.

 

  1. Mejora la memoria

Otro de los beneficios de nadar es que dicha actividad o ejercicio mejora nuestra memoria. Entre otras cosas, esto se debe a los ejercicios de respiración que se ponen en práctica al nadar, los cuales oxigenan de mejorar manera el cerebro, además de que la coordinación motriz produce que nuestro cerebro tenga que crear nuevos lazos neuronales.

 

  1. Quema un mayor número de calorías

Al ser un ejercicio sumamente completo, nadar es una de las mejores opciones para quemar mayores cantidades de calorías. Por supuesto, esto se debe a que el agua provoca que nuestras extremidades tengan que hacer un mayor esfuerzo para moverse. Esto se traduce en que nuestros músculos trabajan de cinco a seis veces más que en tierra. Nadar nos permite quemar en una hora hasta 600 calorías.

 

  1. Hace nuestro cuerpo más resistente

Nadar hace más resistente a nuestro cuerpo porque, por una parte, nos ayuda a desarrollar una capacidad pulmonar mucho mayor. Evidentemente, esto quiere decir que al nadar adquirimos una mayor capacidad de resistencia anaeróbica. Por otra parte, la natación tiene incidencia en el fortalecimiento de nuestros huesos, por lo que nuestro cuerpo en general es mucho más fuerte.

 

  1. Da mayor flexibilidad

Otro beneficio muy importante que nos proporciona el nadar es la elasticidad y flexibilidad de nuestro cuerpo. Gracias a que utilizamos las extremidades para practicarlo, nadar nos permite tener mayor movilidad, ejercitando las articulaciones. Como resultado de ello adquirimos mayor flexibilidad, elevando a su vez nuestro rango de movimiento.

 

  1. Favorece el buen funcionamiento del sistema cardiorrespiratorio

Como lo habíamos mencionado ya, nadar nos ayuda a fortalecer la respiración. Cuando nadamos necesitamos realizar ejercicios de respiración, los cuales tienen un efecto positivo en nuestro cuerpo. Principalmente, esto provoca una mayor capacidad pulmonar y que nuestro cerebro se oxigene.

 

  1. Elimina dolores de espalda

En la actualidad, muchos especialistas recomiendan la hidroterapia para curar ciertos padecimientos, sobre todo los dolores musculares. Una de las zonas más beneficiadas al respecto es la espalda: nadar constantemente puede disminuir o curar dolores de espalda y aumentar la flexibilidad de la misma. Asimismo, nadar también se utiliza en terapias para personas con problemas motrices.

 

  1. Mejora la circulación

Nadar también es benéfico para el sistema circulatorio. Cuando nadamos, cada órgano de nuestro cuerpo recibe un ligero masaje, lo que activa la sangre y nos hace sentir mejor. Por lo tanto, la natación o nadar es un ejercicio perfecto para aquellas personas que sufren de problemas circulatorios como várices. En este sentido, nadar tiene efectos rápidos en nuestras extremidades inferiores, permitiéndonos incluso ser más ágiles y tonificar esa parte de nuestro cuerpo.

 

  1. Es relajante

Finalmente, nadar es una actividad o ejercicio relajante. Cuando nadamos, nuestros músculos realizan un gran esfuerzo, por lo que se tensan. Al final, este proceso provoca que los mismos músculos se relajen y descansen, dándonos una sensación de ligereza y bienestar. Pero nuestros músculos no son los únicos beneficiados. Nuestra mente también se relaja cuando nadamos, debido sobre todo a los ejercicios respiratorios que se realizan.

 

 

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