Sexo

Dale un toque divertido a tu relación

19 Jun , 2018  

 

Las relaciones son como los carros, si no les das mantenimiento y cambiando piezas por unas nuevas y de mejor calidad, terminará descomponiéndose y dejar de funcionar. Así que en lugar de que se vayas a los masajes para caballeros y para darle un toque de picardía a la relación sexual, háblale a tu pareja sobre el Beso de Singapur.

Pero, más allá de la historia, que siempre es bueno conocer, lo cierto es que resulta más que interesante aprender cómo se hace este beso milenario y erótico. Básicamente, es conseguir un orgasmo más intenso a través de ciertos movimientos femeninos, recuerda que si no es tu pareja oficial, debes usa protección M Force.

Durante la penetración, la mujer debe contraer y relajar los músculos vaginales para simular una succión. La sensación que tiene el hombre es similar a la que experimenta durante el sexo oral, pero la diferencia reside en que, durante el beso de Singapur, la pareja también disfruta.

Si bien estos movimientos pueden ser ‘fáciles’ o ‘naturales’ para algunas féminas, para otras es necesaria la práctica, ya sea durante el sexo o fuera de él.

Para llevar a cabo esta técnica milenaria, como primera medida, es necesario que el hombre esté acostado y la mujer se siente encima de él. Aunque no existe una postura especial para hacer el beso de Singapur, no hay que olvidar que ella es quien domina la situación.

Cuando el hombre penetra a la mujer, esta debe mantener la cadera quieta algunos segundos y concentrarse en mover únicamente el músculo pubocoxígeo. La cadencia debe ser lenta y rítmica, apretando y soltando el órgano sexual masculino varias veces.

¿Cómo identificar el músculo pubocoxígeo? La próxima vez que vayas al baño para orinar, trata de interrumpir el flujo de líquido ‘apretando’ los músculos del pubis. Por este motivo, es que hemos dicho anteriormente que puedes practicar el beso de Singapur también fuera del sexo. Una vez que la zona esté entrenada te será más fácil.

Si quieres mejorar tu ‘marca’ puedes llevar a cabo la terapia de Kegel, la cual sirve tanto para hombres como para mujeres y está pensada para fortalecer los músculos pélvicos.

Otra alternativa, para entrenar un poco, es acostarte boca arriba en la cama o el sofá, contraer la vagina por cinco segundos, descansar tres segundos y repetir diez veces. Acompaña el ejercicio con respiraciones profundas. De a poco aumenta el tiempo de contracción y reduce los descansos.

Algunas mujeres, incluso, utilizan las llamadas ‘bolas chinas’ que les permiten fortalecer la zona de la pelvis. Se colocan igual que un tampón durante el ejercicio de contracción y sirven para evitar la incontinencia leve o, bien, para mejorar el rendimiento sexual.

 

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