Justicia,Trabajo

Cuando muere un trabajador…

30 May , 2018  

 

Existen diferentes tipos de trabajos y diferentes tipos de trabajadores. Algunos representan un gran riesgo como en la publicación los trabajos más peligrosos del mundo y otros en los que es riesgo es mínimo, aunque la hora de la muerte llega sin tocar la puerta.

Independientemente de que, si tu trabajo es de alto riesgo o no, la muerte en el trabajo podría llegar, el patrón debe de cumplir ciertas obligaciones legales que ahora pasarán a cargo de tus deudos.

Las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT) aumentaron el monto que el empleador debe pagar a la familia en caso de un siniestro fatal

El fallecimiento de un trabajador, producto de un accidente de trabajo, además de ser un hecho lamentable, que obliga moralmente al patrón a solidarizarse con la familia afectada, puede representar un duro golpe económico para el negocio cuando se desconoce qué hacer en esos casos.

Hace poco más de dos años, la LFT tuvo una serie de modificaciones importantes, una de ellas tuvo que ver con el tema de muerte laboral, recordó Jorge Sales Boyoli, director general del Bufete Sales Boyoli. El experto en asuntos laborales ofreció una serie de consejos que pueden seguir los pequeños y medianos empresarios para enfrentar esta situación.

“El primer consejo es distinguir si se trata o no de un riesgo de trabajo, porque las consecuencias legales pueden ser muy diferentes. El patrón es responsable cuando es una muerte producto de un riesgo de trabajo o accidente de trabajo. Si no es el caso, el patrón no tiene ninguna responsabilidad económica con el trabajador”, explicó.

Según la LFT, los riesgos de trabajo son los accidentes y enfermedades a que están expuestos los trabajadores en el ejercicio o con motivo de su trabajo, y son toda lesión orgánica o perturbación funcional inmediata o posterior, o la muerte, producida repentinamente en ejercicio o con motivo de trabajo, cualesquiera que sean el lugar o el tiempo en que se preste.

Un infarto que ocurre durante la jornada laboral es considerado un riesgo de trabajo, por lo que sí es responsabilidad del patrón. Los accidentes “de tránsito” que ocurren cuando el empleado se traslada de su casa al trabajo o viceversa también son responsabilidad del empleador, pero si el colaborador se desvía de su ruta ya no se considera riesgo de trabajo, así como los accidentes durante las vacaciones del trabajador, abundó.

¿Y el seguro?

El segundo punto es conocer si el trabajador cuenta con seguridad social o no. Cuando hay una relación laboral el empleador tiene la obligación de proveerla, aunque la realidad es que muchos de estos, sobre todo los microempresarios, no otorgan el seguro social, debido a que los costos se elevan de tal manera “que es más económico cerrar o no emprender el negocio”, continúo Sales Boyoli.

En 2013, las empresas con más de 250 empleados participaban con 46.1% de los puestos afiliados al IMSS (7.6 millones de trabajadores), en contraste las empresas con hasta 50 colaboradores sólo participan con 30%, una baja de casi cinco puntos respecto al 2004, según datos del instituto.

Si el empleado cuenta con esta prestación, el Seguro Social responde por el patrón, por lo que se les solicitará a los familiares a que continúen los trámites ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Si no es así, el empleador está obligado a responder. El experto aclara que la ausencia de un contrato de trabajo no exime al patrón de sus obligaciones.

 

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