Salud

¿Cuándo acudir al foniatra?

29 Mar , 2018  

 

La afonía y disfonía son dos términos referentes a trastornos de la voz que se usan de forma inadecuada como sinónimos. Cuando tenemos la voz ronca, no alcanzamos el tono y la intensidad de voz habitual, solemos decir que estamos afónicos. Sin embargo, no es cierto, tenemos disfonía.

Si realmente estuviéramos afónicos no tendríamos ni un hilo de voz, porque la afonía es eso, la pérdida total de la voz, por ello, habrá que acudir oportunamente a una clínica de foniatria mexico.

El cinco por ciento de la población padece algún trastorno de la voz que precisa atención médica según datos de la Federación Internacional de Sociedades de Otorrinolaringología, siendo el más frecuente la disfonía, un síntoma de alerta que nos envía nuestro cuerpo para indicarnos que algo no está funcionando adecuadamente, y al que vamos a dedicar este post.

Voz áspera, monótona y con falta de modulación, ronqueras repetitivas, pérdidas de tono de voz frecuentes durante varios días, los llamados “gallos”, tensión muscular en el cuello y en la cara, fatiga y dolor al hablar, falta de aire al habla. Son solo algunos de los síntomas de la disfonía, un trastorno de la voz que afecta a la intensidad, timbre y frecuencia de la voz y cuyas causas pueden ser variadas, lo que da lugar a diferentes tipos de disfonías:

 

– Disfonías funcionales: las padecen tren el 65 y el 75 por ciento de la población y están ocasionadas por un mal uso de la voz, abusos vocales repetitivos;

 

– Disfonías funcionales-orgánicas: nódulos, pólipos, edemas;

 

– Disfonías congénitas: quistes, sulcus, vergetures, malformaciones de cuerda vocal;

 

– Disfonías de origen neurológico: parálisis de cuerdas vocales;

 

– Disfonías psicógenas: producidas por causas psicológicas;

 

– Laringectomías: extirpación total o parcial de la laringe debido a un proceso tumoral.

 

Si la disfonía es puntual debido a un catarro, a una laringitis, al aire acondicionado… no debe ser motivo de preocupación, pero si se trata de una situación repetitiva a lo largo del año, o incluso durante varias veces al mes, es recomendable visitar al otorrinolaringólogo para valorar el estado de las cuerdas vocales.

Una vez que existe un diagnóstico y se conoce el motivo real de la disfonía, que puede ir desde el consumo excesivo de alcohol y tabaco hasta causas psicogéneas, pasando por mal uso de la técnica vocal, ambientes excesivamente ruidosos, alergias, respiración bucal, reflujo gástrico, exposición a vapores tóxicos o aires acondicionados.

Entonces, será necesario acudir a la consulta de un foniatra para iniciar el tratamiento rehabilitador con el que devolver la calidad vocal.

 

Con información del portal Sanugal

 

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