Accidentes,Cultura,Incendios,Internacional

El incendio en Brasil: ¿Que se sabe hasta el momento?

4 Sep , 2018  

Rociadores

La indignación de la población ante la falta de recursos y medidas preventivas como rociadores que ayudarán a proteger el incendio, la averiguaciones correspondientes para deslindar de responsabilidades, la perdida de conocimiento no solo para la nación brasileña, sino para la humanidad. ¿Qué sabemos hasta el momento del incendio del Museo Nacional de Brasil?

El pasado lunes 3 de septiembre el mundo despertó con una terrible noticia: el domingo por la noche y parte de la madruga del lunes, un incendio consumió en su totalidad el Museo Nacional de Brasil, acabando con los acervos y colecciones más importantes no solo de la historia del país sudamericano, sino también de la humanidad y civilizaciones antiguas.

Aunque de en cuanto se dio la alerta de incendio, de inmediato las autoridades y voluntarios buscaron estrategias para evitar el avance de las llamas y salvaguardar parte del material del museo, se estima que además de la pérdida total del inmueble, cerca del 90% de los archivos, obras, libros, piezas de antropología e historia se perdieron con él.

¿Pudo haberse prevenido? 

Según testimonios de trabajadores que laboran en el lugar, desde hace tiempo más de uno había expresado su preocupación ante la falta de fondos para el mantenimiento de el museo más grande y antiguo del país, e incluso han señalado las condiciones casi ruinosas en las que se encontraban las instalaciones antes del incendio.

Tanto directivos como investigadores han dejado entrever que este incendio pudo haberse prevenido de haber tenido los recursos necesarios para preservar el legado histórico que hoy se encuentra prácticamente perdido.

¿Qué ocurrió? 

Hasta el momento, se han formulado dos teorías de como pudo originarse el fuego dentro de las instalaciones, aunque las autoridades no han confirmado nada. El primero de ello es que este desastre pudo haber comenzado por caída de “baloe”, un globo aerostático muy popular en el país que ha sido causante de varios incendios en la nación.

La segunda, y probablemente a la más están apuntando las autoridades es que el fuego se haya producido por un cortocircuito, como consecuencia de la falta de mantenimiento del lugar. Pero todavía no se han dado declaraciones oficiales hasta el momento.

¿Qué se perdió en el incendio? 

El edificio era un antiguo palacio que hace 200 años había sido cedido para convertirlo en museo y que este año estaba preparándose para celebrar su bicentenario. Se estimaba que alhojaba al menos 20 milones de piezas de importancia histórica, biológica, astronómica, de arqueología, zoología, paleontología, geología y etnología.

Entre sus piezas más destacables, se encontraban:

  • El craneo y los huesos más antiguos descubiertos en Brasil. Una mujer llamada “Luzia” que tenía 11 mil años muerto.
  • Una impresionante colección de insectos y esqueletos animales de más de 12 mil años.
  • Una importante colección de huesos de dinosaurios
  • Importantes objetos que abarcaban desde la llegada de los portugueses a costas brasileñas hasta la instauración del país como República.
  • Colección etnológica con piezas únicas de la era precolombina.
  • Una de las colecciones más importantes de piezas de Egipto en América.

Aunque todavía no se sabe a ciencia cierta cuales son los artículos que sobrevivieron al incendio, la pérdida de las colecciones es invaluable. Las autoridades correspondientes aseguran trabajar en conjunto para la reconstrucción del recinto, pero la mayoría de las personas dentro y fuera del país concuerdan que tras esas invaluables pérdidas tanto para el país como para la historia de la humanidad, realmente no existirá dicha reconstrucción.

Incendios

¿Cómo actúan los incendios forestales?

2 Ago , 2018  

 

National Geographic nos explica que cuando los incendios escapan del control humano y ni con los sistemas contra incendio se pueden controlar, alimentados por el clima, el viento y la maleza, pueden calcinar hectáreas de tierra y consumir todo lo que encuentran a su paso en cuestión de minutos.

Cada año se produce una media de más de 100 mil incendios, llamados también incendios forestales, que queman entre 1.6 y 2 millones de hectáreas de terreno cada año. En los últimos años, los incendios han consumido hasta 3,6 millones de hectáreas.

Los incendios forestales se mueven a velocidades de hasta 23 kilómetros por hora, acabando con todo lo que encuentran a su paso (árboles, maleza, viviendas e incluso seres humanos).

Deben darse tres condiciones para que un incendio forestal se propague, algo que los bomberos llaman el triángulo de fuego: combustible, oxígeno y una fuente de calor.

El combustible puede ser cualquier material inflamable que esté cerca del fuego, incluidos los árboles, la hierba, la maleza e incluso las casas. Cuanto mayor sea la cantidad de combustible presente en una zona, más intensidad tendrá el fuego. El aire proporciona el oxígeno que el fuego necesita para arder. Las fuentes de calor contribuyen a desencadenar el fuego y hacen que el combustible esté lo suficientemente caliente para prenderse.

Los rayos, las fogatas, los cigarrillos, los vientos cálidos e incluso el sol pueden proporcionar el calor suficiente para desatar un incendio.

Si bien cuatro de cada cinco incendios son causados por el ser humano, la naturaleza suele contribuir alegremente a avivar las llamas. El clima seco y las sequías convierten la vegetación en combustible sequísimo e inflamable; los vientos fuertes hacen que el fuego se extienda con rapidez; y las temperaturas cálidas alientan esta combustión.

Cuando estos factores se dan a la vez, sólo es necesaria una chispa (en forma de rayo, incendio provocado, un cable caído, una fogata o un cigarrillo) para desatar un incendio que podría durar semanas y carbonizar decenas de miles de hectáreas.

Los estados de Montana, Idaho, Wyoming, Washington, Colorado, Oregón y California experimentan algunos de los peores incendios de Estados Unidos. Retomando el caso de California, los incendios que se generan en esta parte tienden a empeorar por los vientos cálidos de Santa Ana que pueden transportar una chispa durante kilómetros.