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Conoce la historia de los cascos para motos

12 Sep , 2019  

cascos para motos

En la actualidad, el uso de los cascos para motos es obligatorio, ya que es una medida de seguridad para el conductor, pero no siempre fue así. Y es que los cascos no nacieron a la par que las primeras motocicletas, lo cual resulta un poco curioso; por esta razón, te invitamos a que sigas leyendo esta nota para que conozcas la historia de este elemento fundamental de protección.

Fue a finales del siglo XIX, en 1867, para ser exactos, que Sylvestre Howard Roper creó la primera motocicleta, cuyo diseño era una estructura de madera con dos ruedas y un pequeño motor de vapor. Años más tarde, en 1885, Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach fabricaron la primera motocicleta con motor de gasolina. Al tener esta nueva opción para moverse, lo único que importaba era la velocidad e ir cada vez más rápido, la seguridad ni siquiera figuraba en el plano, a pesar de que estas motocicletas no poseían suspensiones y no contaban con frenos realmente efectivos. En la época nadie pensó que pudiera ser necesario, ni mucho menos obligatorio, utilizar elementos de protección al utilizar este transporte.

En 1914, que el doctor Eric Gardner sugirió que los pilotos de motocicletas (al menos los que participaban en pruebas deportivas) debían llevar casco. Sorprendentemente le hicieron caso, estrenando estos elementos de protección en el Tourist Trophy de la Isla de Man, aunque los pilotos no se sentían muy cómodos con su uso. Pero el hombre que cambiaría esta historia es Thomas Edward Lawrence, mejor conocido como Lawrence de Arabia, un ex-oficial del ejército británico, explorador y escritor, quien murió en 1935 como consecuencia de las lesiones sufridas al caer de su moto Brough Superior SS100 cuando volvía de enviar una carta en la oficina de correos.

Hugh Cairns, el neurólogo que atendió a Lawrence quedó tan conmocionado por las heridas y la muerte del británico, que comenzó a estudiar de manera científica, mediante el uso de simulaciones empíricas de la época, el uso de cascos de seguridad, hasta que logró que el ejército británico le hiciera caso y colaboró para que el doctor publicara un estudio real y contundente en el que mostraba la necesidad de utilizar un casco a la medida cada vez que se viajara en motocicleta. Dicho estudio mencionaba que las lesiones producidas por impactos en la cabeza no eran mortales si había un casco que las evitara. De esta manera, el ejército británico decretó el uso obligatorio del casco a todos los militares motorizados. En 1946, un segundo estudio realizado por el doctor Cairns, aseguraba que las lesiones y muertes de motoristas que usaban el casco eran muy inferiores a los que no lo usaban, y a partir de este momento se normalizó el uso de este elemento de protección.